Voy a hacer lo que vine a hacer aquí. Y no pienso esperar ni
un minuto más. Nunca sabemos lo cerca que puede estar el final, hasta que nos
damos de bruces contra él. Esta historia
está aquí. O tal vez esté escrita en cada corazón roto. Es una historia de superaciones, no de
tristezas. Es la historia de cada uno de nosotros y de nuestra lucha diaria. Y
trata sobre cómo logramos sobreponernos a las desilusiones.
Siempre he tenido miedo. Miedo a no ser lo suficientemente
fuerte para luchar por aquello en lo que creo. Miedo a no ser capaz de levantarme después de una
tragedia. Pero llega un momento en el que te das cuenta de que el miedo
desaparece porque de hecho, nunca estuvo presente. Pero tenías que enfrentarlo
para darte cuenta de que no era real y de que siempre has tenido la fuerza
suficiente para hacerle frente.
Digamos que en un determinado momento de mi vida, perdí toda
esa fuerza. Había luchado por todo lo
que creía justo y había superado diversas barreras. Pero en ese momento, tenía la sensación de estar
ante la peor crisis. Y cuando uno está ante una crisis piensa que ya se han
agotado todas las posibilidades, que ya no quedan esperanzas, que ya no puede
llegar a sufrir más de lo que ha sufrido, pero siguen viniendo obstáculos,
sigue habiendo oscuridad en su camino. Hasta que una luz, lo ilumina todo. Y
entonces, solo entonces, estamos preparados para luchar hasta el final por
aquello que realmente deseamos.
A medida que escribo, me doy cuenta de que solo necesito una
cosa para que cada palabra surja de mi interior y lo inunde todo a su paso. Necesito
seguir escuchando la canción que tú me enseñaste. Porque sé, que en cierta
forma, nos conecta. Aunque no seamos conscientes de ello. Y me permite
entenderte aunque nunca pueda escucharte. Porque estoy segura de que tu historia,
también es una historia de lucha. Y pese a no conocer los detalles, se que tú
también perdiste muchas veces la esperanza durante el camino.
Tal vez nunca nos veamos cara a cara, tal vez nuestros
caminos no se unan nunca en un futuro. Pero todo esto me ha permitido valorar
la importancia, de los encuentros fugaces. De los momentos que nos dejan sin
aliento. Y ser consciente de la trascendencia que tienen algunas personas para
marcar y cambiar la vida de otras.
No me apena que no vayamos a encontrarnos porque tal vez sea
mejor para ambos. Ya que, me siento,
como el cantante que toca por primera vez su canción en un concierto lleno de
gente. Y que tiene la gran ilusión de ser escuchado y de que cada una de las
personas, sientan con la misma intensidad, lo que él está sintiendo mientras
que la música sale desde su interior. Y
me conformo con que algún día esto mismo que intento plasmar llegue a ti, de la
manera que sea. Y que lo sientas al
igual que yo, aunque no te lo trasmita yo directamente.
Todo lo que quiero hacerte saber es que tú has sido mi
luz. Me has devuelto la ilusión y el
entusiasmo por medio de la risa y el buen humor. Me has enseñado que se pude
superar cualquier situación añadiéndole un toque de humor al asunto. Te has
convertido en un héroe para mí. Eres mi héroe de los Golden Grahams. Y por eso eres especial. Porque eres
simplemente tú. Y estoy segura…. estoy
segura de que cada persona en el mundo es muy especial para otra, aunque nunca
llegue a saberlo. Y quiero que recuerdes
que allí donde yo esté, siempre habrá una parte de ti. Porque las personas
somos grandes puzles formados por millones de piezas de todos aquellos que han
ido pasando por nuestras vidas.
Recuerdo que una vez, oí esto en una película: “Espero, seas quien seas,
que escapes de este lugar. Espero que el mundo cambie y que las cosas mejoren. Pero lo que espero por encima de todo
es que entiendas lo que quiero decir cuando te digo que aunque no te conozca, y
aunque puede que nunca llegue a verte, a reírme contigo, a llorar contigo o a
besarte, te quiero. Con toda mi alma, te quiero. “Y creo que expresa todo lo que quiero
compartir contigo.
Y eso es todo lo que tengo para decirte, con
todo mi corazón. Espero que luches y nunca te des por vencido. Ya que en alguna
parte, en algún lugar del mundo estaré deseándote suerte.

No hay comentarios:
Publicar un comentario